Transcribo el segundo capítulo de “El Cruce del Mar Rojo” que se asemeja mucho a lo que leyeron primero, páginas atrás, pero tiene sus diferencias enriquecedoras, además es muy cortito. Después sí, arrancamos con los encuentros formalmente. Quiero compartirles estos textos como aquel que ha preparado el pan, lo ha puesto a cocinar y lo reparte entre sus amigos. Por lo que verán que cada carta es un “pan” . Y elegí hacerlo desde la espiritualidad que Papá Dios me regaló: la d